HISTORIA DE LA ZOOTECNIA EN COLOMBIA
ORIGEN Y DESARROLLO DE LA ZOOTECNIA Desde la aparición de la carrera de Zootecnia en Colombia hace apenas tres lustros, se ha desarrollado una intensa controversia en cuanto a sus reales alcances, esto es: en cuanto a la naturaleza de su objeto de trabajo. Esta controversia aún no ha terminado. Sería útil, con el ánimo de arrojar alguna luz sobre el problema, indagar sobre el origen de la Zootecnia y el curso que su desarrollo ha seguido tratando, hasta donde sea posible, de ubicar históricamente sus raíces y las exigencias económicas que la hicieron posible. Este aspecto, tiene importancia si se tiene en cuenta que la Zootecnia, como rama aplicada de la biología, han tenido desarrollos diferentes desde su origen, en distintos países, constituyendo en muchos, sólo una orientación de carreras más antiguas como la Agronomía y la Veterinaria y alcanzando sólo en algunos pocos, entre ellos Colombia, la configuración de carrera específica.
LA DOMESTICACIÓN
En su forma de expresión más genérica, la Zootecnia se puede definir como la técnica de la producción animal. Si aceptamos en principio esta proposición general como una forma válida de enunciación de la Zootecnia, debemos convenir entonces en considerar la domesticación animal como el origen de la forma más primitiva y elemental del ejercicio de la misma.
Desde el punto de vista cronológico parecen existir pruebas suficientes, más no absolutas; que nos indicarían que la primera domesticación realizada fue la del perro datada aparentemente antes del año 10.000 a.n.e. Aunque con algunas reservas, dado a que este nivel muy primitivo de domesticación. Las plantas y animales muestran muy pocas diferencias morfológicas con sus contemporáneos salvajes, se acepta por buen número de investigadores que el grupo Natufiano del litoral Palestino-Sirio-Libanés utilizaban el perro para cazar. Aparentemente, de acuerdo con Childe (1975), la domesticación del perro parece ser una característica muy importante de varias culturas mesolíticas, en contraste con las sociedades anteriores de tipo paleolítico, ya que precisamente los perros podían ayudar a los hombres a la labor de la caza de estas economías de recolección. Es así como en la Europa Mesolítica (Portugal, Francia, la región báltica y Crimea) se descubre al perro como primer compañero del hombre para la búsqueda de alimentos, ayuda por la cual era recompensado con los despojos del botín. Posteriormente al período etnológico del salvajismo, el perro llegó a ser en algunos grupos sociales fuente de alimento, y en consecuencia se domesticaba para tal fin aunque no parece haber sido muy amplia su difusión con esté propósito.
Ciñéndonos a los criterios desarrollados por Childe, el cultivo de plantas comestibles, la cría de animales para alimento o la combinación de ambos, representó un adelanto revolucionario que constituyó seguramente la base de una profunda transformación en las condiciones de vida del hombre primitivo, que al decir de Sartiaux (1961), fue una revolución tan considerable cómo la del maquinismo moderno. Esta revolución significó precisamente el salto del salvaje al bárbaro al pasar de una economía de recolección a una economía de producción de alimentos y coincide generalmente con el cambio de la edad mesolítica a la neofílica. Este cambio fue determinado por la domesticación de distintos animales de acuerdo á la fauna salvaje de la región, en distintas épocas. Los pueblos de Jarmo, en el Asia anterior, que habitaron el pie de monte y el valle intermontano limitados por las laderas de la cadena montañosa de Zagros - Taurus - Líbano, en la parte alta de los ríos Tigris, Eufrates y Karkheh - Kanun, parecen haber sido los primeros en domesticar animales, hecho este que según Reed, puede haber ocurrido entre el noveno y el octavo milenio a.n.e. En esta región los animales domesticados fueron la Cabra, la oveja, el vacuno y el cerdo. En estas regiones dice Childe, crecían espontáneamente las plantas precursoras del trigo y la cebada; los cazadores, cuyas mujeres eran cultivadoras, daban a algunas de las bestias que habían cazado el rastrojo de las parcelas de granos y el afrechillo de éstos. Como los animales se acercaban cada vez más a los oasis, empujados por el avance del desierto, los hombres pudieron estudiar sus hábitos y, en lugar de matarlos sin mayor trámite, los domesticaron y dominaron. Si bien una corriente etnográfica sostiene que la cría deriva directamente de la caza sin intervención del cultivo, existen argumentos de gran peso para considerar, como ya desde el siglo pasado lo había hecho notar Engels; que la domesticación de los animales esta precedida por el cultivo pratense y de cereales.
Otra especie que se domestica desde hace cerca de 10.000 años según Darlington, es el reno. Childe, señala en efecto como al terminar la última era glacial, cuando la zona de la tundra se desplazaba hacia el norte, también emigraron los renos y les siguieron los hombres, principalmente por las zonas cercanas a las costas actuales del Báltico.
El animal de carga más antiguo parece haber sido el asno, domesticado inicialmente por los pueblos del Africa Oriental probablemente poco antes del cuarto milenio, y empezó a ser utilizado en Siria y Mesopotamia a comienzos del tercer milenio. Parece que por el mismo tiempo fue domesticado en el Asia anterior el onagro. En cuanto al caballo, parece haber sido domesticado hacia el cuarto milenio, en la zona del Turquestán, siendo probable principalmente el oásis de Merv el centro de la domesticación. Si bien los caballos sé convirtieron pronto en el animal más importante para el transporte en casi todo el mundo antiguo, los escitas y los mongoles los utilizaron como fuente muy importante de carne y leche.
Otro destacado medio de transporte en las regiones desérticas, del norte del Africa principalmente, es el camello, domesticado en Arabia hacia el año 1,200 a.n.e. según Darlington y cuya forma de utilización por los pueblos de la región proporcionó más de una anécdota a Herodoto.
Por último se debe anotar que si bien el fenómeno de la domesticación se sucedió en casi todas las culturas, la práctica de la ganadería, como lo ha hecho notar Childe, fue más restringida fuera de Eurasia y prácticamente extraña a América donde sólo se domesticó el pavo en los pueblos de México y la pequeña alpaca para obtención de carne y la gran llama como bestia de carga por los Incas. Darlington atribuye este fenómeno a la apresuradísima extinción de los animales salvajes existentes por la acción de los cazadores, entre el 12000 y el 8000 a.n.e. La preponderancia de la agricultura, de la ganadería o de formas mixtas, varió hacia el futuro de acuerdo a los tipos de grupos culturales que se fueron desarrollando. Es así como las llamadas aldeas y cementerios danubianos excavados en todo Europa central, desde el Drave hasta el Báltico y desde el Vístula hasta el Mosa, donde los suelos son de fácil cultivo, la economía esta apoyada fundamentalmente en el cultivo de los cereales, con participación muy escasa de las vacas, los cerdos y las ovejas. Por el contrario, un grupo posterior, los llamados occidentales, cuyos villorrios más primitivos son conocidos en Suiza, Francia, Bélgica y Gran Bretaña, cultivaban cereales, lino y quizá manzanas, pero el ganado vacuno constituía su principal fuente de abastecimiento.